
Los problemas irreconciliables entre los dos comenzaron el 9 de noviembre de 1997. Fue entonces, en las Survivor Series en Montreal, cuando el entonces Campeón de la WWE Bret Hart se midió a Shawn Michaels mientras el Presidente miraba desde primera fila. Con la pelea en marcha, HBK inmovilizó a “Hit Man” con la propia maniobra de Hart, The Sharpshooter. Aunque Hart nunca se rindió, el árbitro ordenó que sonara la campana y se otorgó el título a Michaels. Todo había sido orquestado por Mr. McMahon.
La “Traición de Montreal”, como se le ha llamado desde entonces, dejó a Hart lleno de rabia, especialmente hacia el Presidente. Por su parte, Mr. McMahon nunca ha pedido disculpas y casi parecía complacerse con sus actos.
La situación se mantuvo en un punto muerto hasta el pasado 4 de enero, cuando Hart aceptó actuar como invitado especial de Raw con la esperanza de sacar algo positivo del evento. Fue durante esa histórica emisión cuando el miembro del Salón de la Fama de la WWE logró hacer las paces con Michaels.
Pero fue también cuando la traición de Mr. McMahon continuó. Después de elogiar a su antiguo rival, el Presidente traicionó a Hart con una patada que dejó a ‘Hit Man’ retorciéndose sobre el ring. En las semanas siguientes, Mr. McMahon se dedicó a reprochar su actitud a Hart y, con la ayuda de Batista, se dedicó a escupir sandeces en la misma cara de Hart.
Ahora, es hora de que más de una década de frustración, resentimiento y rabia acumulada culmine en el mayor evento del año en la WWE, Wrestlemania, algo que la gran mayoría de los seguidores de la WWE nunca pensó que vería, pero de lo que siempre deseo ser testigo. ¿Será capaz Hart de sacarse la espina por todo lo que le han hecho o seguirá el Presidente haciendo sufrir a Hit Man? La respuesta, en la noche del 28 de marzo.